Antes de comenzar este pequeño recorrido, queremos abrir una puerta.
Detrás de cada entrada, cada idea compartida y cada reto respondido, hay personas distintas, universos propios latiendo entre palabras, estilos que nacen de lugares únicos y rincones personales que convierten cada blog en algo irrepetible.
A continuación podrán conocer un pequeño fragmento de quienes dan vida a este espacio: colaboradoras que, desde su propia esencia, dejan entrever un poco de su personalidad, sus gustos, la magia particular que habita en su forma de escribir y esos blogs personales donde sus mundos continúan creciendo.
Porque cada creadora guarda una historia distinta… y quizá, entre ellas, encuentren alguna con la que también se sientan en casa.
Seshat Nix:
Creo que, si me describiera, sería algo como... idealista eterna que anda en las nubes, porque cuando me enfrento a la realidad tengo más preguntas que respuestas. Mis ganas de cuestionar todo muchas veces me llevan a lugares de mi mente en los que nunca pensé estar. Escribo por mero entretenimiento para entender la maraña de ideas inconexas que me componen. Me gusta el mar, el cielo a las 6 y el viento en mi cara. Siento que, aunque seguramente la vida no me alcance para experimentar toda su belleza, quisiera ser capaz de entenderme, entender mi lugar...y quizás, solo quizás acompañar a esos que tampoco entienden cuál es el suyo.

Melissa/Mew:
Creo que, si tuviera que describirme, diría que soy una elfa urbana perdida entre la rutina y la imaginación.
Me refugio en videojuegos, historias fantásticas y pequeños detalles que hacen sentir que todavía existe algo de magia en el mundo. Mi mente suele saltar entre nostalgia, ideas imposibles y pensamientos que aparecen de madrugada, así que escribo para darles un lugar donde existir.
Me gustan los mundos que se sienten como hogar, las noches silenciosas, las conversaciones extrañas y todo aquello que nos recuerda que incluso en medio del caos cotidiano todavía podemos encontrar belleza, refugio y un poco de encanto.
Andi:
Amante de lo adorable y el terror. Me gusta dibujar y escribir en mi diario. Repito mil veces cualquier cosa que me apasione. Fan de las cosas que brillan. Cuándo un tema me emociona, hablo muy rápido y me río como t-rex.
Vanna Stagnetti:
Blogueando desde 2003 sobre el día a día y cosas que a nadie le importan. Me gustan los videojuegos, los caracoles de jardín, la música en escala menor y hacer manualidades. Mis actividades favoritas en el mundo son emborracharme y resolver puzzles, generalmente al mismo tiempo. Por favor no busquen mi "apellido" en Google
Claymore:
Una chica aparentemente normal, con una vida tranquila… aunque la verdad es que nunca sé cuál será mi siguiente versión. Soy el tipo de persona que rara vez le dice “no” a una experiencia nueva; puedo pasar de una noche de fiesta con amigos a ayudar en una mudanza improvisada, o aceptar subir una montaña al día siguiente solo por la emoción de sentirme viva.
Mis gustos cambian como las estaciones y eso es algo que aprendí a amar de mí. Hay días en los que puedo perderme maratoneando películas hasta el amanecer, otros en los que me obsesiono con un libro, y algunos donde termino escribiendo historias cortas nacidas de pensamientos aleatorios que llegan de repente a mi cabeza. Vivo creando mundos, ideas y posibilidades, porque mi mente nunca se queda quieta demasiado tiempo.
Tengo un lado intenso y soñador. Vivo enamorada de la idea del amor: de las conexiones sinceras, de las conversaciones profundas a las tres de la mañana, de los pequeños detalles que hacen sentir a alguien realmente visto. Si quieres ganarte mi corazón, no necesitas promesas imposibles; basta con compartir un pedazo auténtico de tu vida conmigo, traer un par de dulces y quedarte a hablar sin máscaras.
Soy una chica sincera, así que cuando hablo contigo, lo hago desde el corazón. No me interesa aparentar perfección ni encajar en una sola versión de mí misma. Puedo ser calma y caos al mismo tiempo; disciplinada, pero impulsiva; romántica, curiosa y un poco impredecible. Me gusta aprender, cambiar, reinventarme y encontrar belleza incluso en las etapas más desordenadas de la vida.
Y quizás eso es lo que más me define: nunca dejo de sentir, imaginar y buscar algo que me haga sentir verdaderamente viva.

